lunes, 26 de septiembre de 2016

Alianza por la cultura


El ministro Jorge Nieto opina que la deuda del Perú con su cultura solo podrá saldarse con la participación de todos los actores sociales.


Entrevista: Eduardo García

El reciente incendio de un templo en el Cusco y la pérdida de patrimonio histórico, la discusión sobre los contenidos de la televisión y la controversia por la construcción de infraestructura en el santuario de Pachacámac han colocado a la cultura en el centro de la atención de un sector de la ciudadanía. El ministro de Cultura, Jorge Nieto Montesinos, responde las preguntas de Variedades respecto a estos y otros temas. 
– En las últimas semanas se ha generado una suerte de debate en torno a los contenidos de la televisión. ¿Cómo mejorarlos sin afectar la libertad de expresión?– Queremos proponerles a los medios de comunicación una alianza para promover la defensa de nuestro patrimonio y la valoración de la cultura, y, además, algo que puede sonar cursi pero que es muy importante, el amor por lo nuestro. En la medida en que la gente no conozca el valor de lo que tiene, no lo va a querer. Y si no lo quiere, no lo va a defender. Entonces, para nosotros el trabajo con los medios es muy importante; necesitamos proponerles iniciativas para actuar de manera conjunta y promover el afecto por nuestro patrimonio. 
– Mientras tanto, ¿qué hacemos con los realities, con los programas de espectáculos que la gente tanto critica?– Eso es responsabilidad de las empresas (televisivas) y, en todo caso, del Congreso de la República, porque hay leyes que regulan esa actividad. Lo que nosotros proponemos es una alianza positiva y creadora a los medios de comunicación. 
– ¿Percibe que los medios de comunicación, en general, y la televisión, en particular, tienen pocos espacios dedicados a la cultura?– Lo que diría es que el país tiene, en general, una deuda con la cultura y no solo los medios. No valoramos lo suficiente el patrimonio histórico que poseemos. Y no solo lo prehispánico y lo colonial, sino también las creaciones culturales contemporáneas en la plástica, la narrativa, la poesía, el cine. Poseemos un patrimonio cultural riquísimo, pero como es tan rico y lo vemos tan continuamente, se ha naturalizado y no le damos la importancia que en realidad tiene. Entonces, a su pregunta, le digo, el Perú está en deuda con su cultura. 
– La iglesia de San Sebastián, en el Cusco, no es la única en malas condiciones. ¿Qué hacemos para proteger ese patrimonio?– En el caso de los bienes administrados por la Iglesia católica, o en manos de ella, hemos pedido al Instituto Nacional de Defensa Civil que proceda a una revisión de las condiciones de seguridad en estos edificios, de modo que cuenten al menos con sistemas de alarma contra incendios y robos.
El templo de San Sebastián fue restaurado hace tres años; se invirtieron allí alrededor de 5.5 millones de soles y se entregó en óptimas condiciones a la Iglesia; lamentablemente, el incendio y el derrumbe han destruido toda esta inversión. Como Estado, lo que necesitamos es garantizar que los bienes que no están bajo nuestra administración, pero que de todas maneras constituyen patrimonio, tengan una protección adecuada.
 
– Ministro, ¿ya tiene una respuesta a la controversia suscitada por la construcción del Museo Nacional de Arqueología en el santuario de Pachacámac?– No, estamos colocando sobre la mesa todos los elementos y acopiando información. Vamos a convocar a un espacio en el que podamos conversar todos, de modo que quienes estén a favor expongan sus razones, y los que estén en contra, también. Y el Ministerio de Cultura estará ahí para acompañar el proceso y construir el consenso necesario. 
– En el Congreso, usted anunció que se usará el satélite que acaba de poner en órbita el Perú para elaborar un catastro arqueológico. ¿Se acabará así con la demora en la entrega del certificado de inexistencia de restos arqueológicos (CIRA) que ha retrasado algunas inversiones?– Empezaremos a trabajar sobre la base de lo que ya tenemos, que es relativamente poco, pero usando nuevas tecnologías, como el satélite y los drones, y el aporte tradicional de los arqueólogos y geólogos, de modo que podamos tener el catastro en el más corto plazo. Es una obra que, por lo general, las autoridades no acometen porque no es algo que se puede culminar en el plazo de un gobierno. Sin embargo, no me interesa el catastro terminado; me interesa iniciar el trabajo, avanzarlo, de manera que el Perú cuente en seis o siete años más con un catastro de restos arqueológicos completo. 
– Pero, ¿solucionará la demora en la entrega de los CIRA? 
– Ayudará mucho. No la solucionará, pero ayudará. Tenemos que pensar de otra manera la protección de nuestro patrimonio. Habrá ‘áreas rojas’ en las que definitivamente no se podrá construir; ‘áreas verdes’, donde sí podrá haber inversión; y ‘áreas ámbar’, en las que hay presencia de restos y se tendrá que hacer cambios en los proyectos de inversión.

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