Alianza por la cultura
El ministro Jorge Nieto opina que la deuda del Perú con su cultura solo podrá saldarse con la
participación de todos los actores sociales.
Entrevista: Eduardo García
El reciente incendio de
un templo en el Cusco y la pérdida de patrimonio histórico, la discusión sobre
los contenidos de la televisión y la controversia por la construcción de
infraestructura en el santuario de Pachacámac han colocado a la cultura en el
centro de la atención de un sector de la ciudadanía. El ministro de Cultura,
Jorge Nieto Montesinos, responde las preguntas de Variedades respecto a
estos y otros temas.
– En las últimas semanas
se ha generado una suerte de debate en torno a los contenidos de la televisión.
¿Cómo mejorarlos sin afectar la libertad de expresión?– Queremos proponerles a
los medios de comunicación una alianza para promover la defensa de nuestro
patrimonio y la valoración de la cultura, y, además, algo que puede sonar cursi
pero que es muy importante, el amor por lo nuestro. En la medida en que la
gente no conozca el valor de lo que tiene, no lo va a querer. Y si no lo
quiere, no lo va a defender. Entonces, para nosotros el trabajo con los medios
es muy importante; necesitamos proponerles iniciativas para actuar de manera conjunta
y promover el afecto por nuestro patrimonio.
– Mientras tanto, ¿qué
hacemos con los realities, con los programas de espectáculos que la
gente tanto critica?– Eso es responsabilidad
de las empresas (televisivas) y, en todo caso, del Congreso de la República,
porque hay leyes que regulan esa actividad. Lo que nosotros proponemos es una
alianza positiva y creadora a los medios de comunicación.
– ¿Percibe que los medios
de comunicación, en general, y la televisión, en particular, tienen pocos
espacios dedicados a la cultura?– Lo que diría es que el
país tiene, en general, una deuda con la cultura y no solo los medios. No
valoramos lo suficiente el patrimonio histórico que poseemos. Y no solo lo
prehispánico y lo colonial, sino también las creaciones culturales
contemporáneas en la plástica, la narrativa, la poesía, el cine. Poseemos un
patrimonio cultural riquísimo, pero como es tan rico y lo vemos tan
continuamente, se ha naturalizado y no le damos la importancia que en realidad
tiene. Entonces, a su pregunta, le digo, el Perú está en deuda con su cultura.
– La iglesia de San
Sebastián, en el Cusco, no es la única en malas condiciones. ¿Qué hacemos para
proteger ese patrimonio?– En el caso de los
bienes administrados por la Iglesia católica, o en manos de ella, hemos pedido
al Instituto Nacional de Defensa Civil que proceda a una revisión de las
condiciones de seguridad en estos edificios, de modo que cuenten al menos con
sistemas de alarma contra incendios y robos.
El templo de San
Sebastián fue restaurado hace tres años; se invirtieron allí alrededor de 5.5
millones de soles y se entregó en óptimas condiciones a la Iglesia;
lamentablemente, el incendio y el derrumbe han destruido toda esta inversión.
Como Estado, lo que necesitamos es garantizar que los bienes que no están bajo
nuestra administración, pero que de todas maneras constituyen patrimonio,
tengan una protección adecuada.
– Ministro, ¿ya tiene una
respuesta a la controversia suscitada por la construcción del Museo Nacional de
Arqueología en el santuario de Pachacámac?– No, estamos colocando
sobre la mesa todos los elementos y acopiando información. Vamos a convocar a
un espacio en el que podamos conversar todos, de modo que quienes estén a favor
expongan sus razones, y los que estén en contra, también. Y el Ministerio de
Cultura estará ahí para acompañar el proceso y construir el consenso necesario.
– En el Congreso, usted
anunció que se usará el satélite que acaba de poner en órbita el Perú para
elaborar un catastro arqueológico. ¿Se acabará así con la demora en la entrega
del certificado de inexistencia de restos arqueológicos (CIRA) que ha retrasado
algunas inversiones?– Empezaremos a trabajar
sobre la base de lo que ya tenemos, que es relativamente poco, pero usando
nuevas tecnologías, como el satélite y los drones, y el aporte tradicional de
los arqueólogos y geólogos, de modo que podamos tener el catastro en el más
corto plazo. Es una obra que, por lo general, las autoridades no acometen
porque no es algo que se puede culminar en el plazo de un gobierno. Sin
embargo, no me interesa el catastro terminado; me interesa iniciar el trabajo,
avanzarlo, de manera que el Perú cuente en seis o siete años más con un
catastro de restos arqueológicos completo.
– Pero, ¿solucionará la
demora en la entrega de los CIRA?
– Ayudará mucho. No la
solucionará, pero ayudará. Tenemos que pensar de otra manera la protección de
nuestro patrimonio. Habrá ‘áreas rojas’ en las que definitivamente no se podrá
construir; ‘áreas verdes’, donde sí podrá haber inversión; y ‘áreas ámbar’, en
las que hay presencia de restos y se tendrá que hacer cambios en los proyectos
de inversión.
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